Testimoniales: tu herramienta de venta más poderosa 💪



Los testimonios o testimoniales de clientes son tu mejor herramienta de ventas. ¿Por qué? Porque cuando nosotras lanzamos un producto o servicio y te contamos de sus bondades vos podés optar por creernos o por pensar que estamos haciendo autobombo 🥁.


En cambio, si una o varias clientas nuestras cuentan cómo nuestros cursos o asesorías les dieron herramientas para transformar sus emprendimientos, eso ya tiene otro color. Según estudios el 96,5% de consumidores busca la opinión de otros usuarios antes de comprar online. Como leíste, casi el 100% de las personas evalúa las opiniones antes de adquirir un producto. Las opiniones positivas, influyen en un 59% al momento de tomar la decisión de compra. Con estos números ya no podés dejarlos de lado. Y te tiramos otro dato más, el 63% de los usuarios afirma que está dispuesto a pagar hasta un 15% más por una buena experiencia 🤑.


¿Qué tiene un buen testimonio?


Primero y antes que nada, datos reales. Fabricar testimonios de clientes no es una buena práctica. Es como hacerte trampa jugando al solitario. Si no tenés clientes dispuestos a darte un testimonio feliz, es hora de revisar la calidad de tus productos o servicios. Poner el nombre y apellido, o arrobarlos en su cuenta de Instagram va a hacer que el testimonio tenga credibilidad.


Pediles que cuenten un beneficio concreto de tu producto. No si “es lindo” o “es maravilloso” porque esos son opiniones subjetivas. Ahora si por ejemplo: una usuaria dice que nuestros curso de e-mail marketing le dio herramientas para mejorar la performance de sus campañas en un 30%, ese es un beneficio real.


Encontrá los puntos de dolor de tus clientes. Pediles que cuenten qué problema o inconveniente vino a resolver tu producto o servicio. Imaginemos que vendes productos para el cabello. El testimonial puede decir algo como: “Antes de probar la mascarilla de aloe, tenía el pelo seco y lleno de frizz.”